Discreto, de a ratos emotivo, el partido era una final pero el nivel futbolístico no fue de lo mejor. Arsenal soñaba con el milagro de dar vuelta un resultado adverso y en la "Bombonera". Boca, quería hacerle un regalo a Palermo y contaba con la vuelta de Riquelme como principal atractivo. Fue un gol rápido como el autor del mismo, Palacio a los 6, el que hizo que el local congelara el juego, y lo llevará de a ratos al aburrimiento.
La segunda mitad fue para el visitante la del número dos, por goles y expulsiones sufridas. muchos optimistas de Sarandí pensaban repetir la "Gran San Lorenzo en el Monumental". Pero eso termino después de que Cristian Diaz quisiera llevarse el protagonismo, luego de recibir la tarjeta roja, peleandose con dos policías que lo acompañaban al tunel de salida. Riquelme le dio su cuota de gol a la noche con un tiro libre que contó con la complicidad de Campestrini.
El empate le sirvió a Boca para conquistar su 18º título internacional y alcanzar al Milán en la cima mundial, para darle el primer campeonato a Carlos Ischia como entrenador y para desahogarse luego de una primera mitad de año sin vuelta olímpica. Ahora este envión le tendrá que servir para buscar la Sudamericana y el Apertura, eso sí, sin Palermo.
28 de agosto de 2008
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