Es muy claro que cuando los errores son grandes, las consecuencias muchas veces son gigantes. Pero a la clase de errores que me refiero, no son a los normales o comunes que pueda tener cada uno enl a vida cotidiana, si no de los de los jueces, polícias o funcionarios de alto poder, que trabajan para tomar decisiones correctar y cometer la menor cantidad de errores posibles, ya que sabemos que nadie es perfecto.
El crime de Campana ocurrido en los últimos días deja a la luz, uno de estos errores o incapacidades de manejar responsabilidades de algunas personas. Un delincuente con liberad domicialiaria y una tobillera que según versiones no funcionaba de la manera correcta le permitieron a Angel Fernández participar del cuádruple homicidio antes mencionado. Nicolás Schiavio, juez que determinó la prisión domiciliaria, afirmó a Clarín haber actuado cumpliendo la ley al pie de la letra, entonces ¿será la ley la que funciona mal?. Puede ser, hay una falla, o varias, en el sistema que permite y ayuda a que estas cosas ocurran, por que seguramente Fernández no cometió este único delito desde su salida de prisión, en donde estaba para cumplir una condena de 25 años por asesinato.
Otro capítulo aparte es el de Martín Ríos, conocido como el "Tirador de Belgrano", que por disposiciones parecidas se dio el gusto de asesinar y cometer otros delitos con un arma que no podía portar.
4 de agosto de 2008
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