
No parece tan lejana la imagen de Diego Maradona hablando frente a un micrófono, en su despedida en "La Bombonera", con la camiseta de Juan Róman Riquelme puesta diciendo su tan popular frase: "Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha". La pelota no está manchada pero está triste, dos de los argentinos que mejor la trataron en su vida están enfrentados y no comparten los mismos "códigos".
Que Riquelme renuncie a la Selección debe alegrar sólo a los rivales. El equipo se pierde de un jugador que, cuando aparece, puede ser decisivo como lo es Messi.
Ahora está la otra parte de la historia, la culpable de esta renuncia: los códigos, o la escases de estos.
Hacer público un pensamiento o un gusto es moneda corriente en el técnico de la Selección, cosa que no comparte el 10 de Boca aunque sus renuncias a la celeste y blanca hayan sido por la televisión.
No es lo más correcto hacer lo que hizo Diego, dar una opinión tan importante sin habalrla antes con Román, pero tampoco hay que decir que estuvo tan mal como para romper códigos. Esa es la parte donde Riquelme no actúa de la mejor forma: renúncia por Telenoche sin hablar con el entrenador, quién horas antes lo habia citado para los próximos partidos de las Eliminatorias.
Maradona-Riquelme parece que no están unidos como sus camisetas en la foto recordada de la despedida de Diego.
No hablan el mismo idioma, a pesar de coincidir en muchas cosas, como el origen humilde y varios clubes: Boca, Argentinos, Barcelona y Argentina. Es una lástima, ambos se pueden seguir aportando cosas que beneficien sobre todo a la Selección, pero el reencuentro se ve muy difícil.
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