Cuando un equipo pone en cancha a jugadores de las divisiones inferiores, o a los que no son habitualmente titulares se dice que ese torneo o partido se está dejando de lado o regalando. Boca puso uno de esos equipos para comenzar su participación en la Copa Sudamericana, de local y frente al campeón de américa, la Liga de Quito.
En la "Bombonera" se pudo apreciar un partido bárbaro por parte del equipo de Ischia, gran juego colectivo, mucha velocidad para presionar, marcar y salir jugando y mucha creación de ocasiones de gol. Chavéz, Gracian y Mouche fueron las cartas principales para el ataque, y en la defensa Forlín supo ser el "Patrón", acompañado muy bien por Muñoz, de tan sólo 17 años.
Ahora falta el partido de vuelta, en Ecuador la semana que viene, es una buena prubea para que este equipo, el "B" de Boca, pueda demostrar que está para cosas importantes. Habrá que defender un 4 a 0 a favor, con orden, sufriendo lo menos posible la altura y el juego demostrado hoy, no parece ser cosa complicada. Pero hoy ganar por ese margen parecía muy complicado y no lo fue.
23 de septiembre de 2008
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